Breves divertimentos
- Vengo siguiendo, desde hace algunos meses, con cierto interés y cierta (lejana, difusa, pero cierta) preocupación, las noticias que nos llegan acerca de lo que parece ser la "carrera nuclear" iraní, y sus vicisitudes colaterales: dimes y diretes, tiras y aflojas, en un proceso en el que los unos parecen jugar a una escalada de declaraciones altisonantes, no exentas de chulería y bravuconería que más parecen destinadas al consumo interno que a la intimidación de enemigos auténticamente poderosos, y los otros parecen empeñados en reeditar la enésima versión juego del palito y la zanahoria, buscando, ante todo y sobre todo, la salvaguarda de sus (no siempre coincidentes) propios intereses (comerciales, obviamente, y tanto presentes como futuros). Un bonito ejercicio de añagazas florentinas, que sería digno de entusiasta estudio en las facultades de Ciencias Políticas, sino fuera porque lo que está en juego es una expansión armamentista (la enésima, una más, tampoco hay que ser catastrofistas, ya nos acostamos y nos levantamos todos los días en un inmenso polvorín universal...) que puede poner en jaque ese difícil equilibrio económico-militar sobre el que se sustenta ese invento que antaño gustaba de llamarse "el sistema" (tampoco se preocupen al respecto, aunque ahora le cambiamos la etiqueta, las reglas de funcionamiento siguen siendo aquellas mismas que ya definió Joaquín Sabina en su canción: gane quien gane [-siempre que sea rico-], yo siempre pierdo [.porque soy pobre-] -los añadidos entre corchetes son de este humilde escribiente-). A mí no me hace gracia alguna la posibilidad de que el gobierno iraní se sumerja en una espiral nuclear, y se dote de capacidad armamentística de ese tipo, pero, por una cuestión de principios,entiendo que no se puede negar a un país miembro de la comunidad internacional, la legitimidad para aspirar a dotarse de ciertos medios con los que ya cuentan otros miembros de esa misma comunidad. Blanco y en botella: o todos moros, o todos cristianos...
-Otra que tal baila: doña Carmen Cervera, alias Tita Cervera, alias baronesa Thysen, que se descuelga con unas radicalidades "greenpeacianas" ante el proyecto de reforma del Paseo del Prado que plantea llevar a cabo el Ayuntamiento de la capital española, amenazando con trasladar su colección de pintura allende nuestras fronteras en el supuesto de que se consume el destrozo arbóreo que parece cernirse sobre la masa forestal de esa vía pública a fin de facilitar la ampliación de los carriles de circulación respecto a los actualmente existentes. Posturas encontradas, declaraciones contradictorias: algo normal, en cualquier situación de enfrentamiento y divergencia; algo que dificulta saber, de manera exacta, qué es lo que hay de cierto y qué de incierto en las afrimaciones de una y otra parte. No me gusta que personas en situación de ostentar privilegios no obtenidos en virtud de méritos propios, como es el caso de la baronesa, puedan esgrimir posiciones de fuerza amparándose en la evidente capacidad de presión que les otorga el daño que pueden producir (en el caso hipotético de que llegaran a materializarse sus amenazas), pero tampoco puedo dejar de reconocer, como paseante circunstancial de ese hermosísimo bulevar que es el Paseo del Prado (no vivo en Madrid, sólo la visito ocasionalmente), que no me gustaría lo más mínimo ver el mismo convertido en algo muy diferente a lo que actualmente es: una suerte de oasis en el tráfago del monstruo de humo y cemento en que se ha convertido esa ciudad. Una vez más, la alianza circunstancial entre la nobleza y la plebe, al servicio de una bella causa, ¿no? Ni contigo ni sin tí, ay...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 14: entre el blanco y el negro (me disculparán la vagancia, amigos lectores, estoy algo cansado...).
|
- De la querencia de los políticos –y los comentaristas del ramo, no sé si influidos o seducidos por la misma- por retorcer y masacrar el lenguaje en función de sus muy particulares intereses, hay tantas y tan palpables muestras –siempre a caballo entre lo escandaloso y lo grotesco, cuando no conjugando, sin más, ambos calificativos-, que una enumeración aun meramente ejemplificativa, y ceñida a un periodo reciente y reducido, se podría hacer interminable. Dentro de ese amplio muestrario, uno de los enunciados que más me viene tocando la fibra sensible (es decir, en los días malos me sulfura, y en los días buenos, me hace despanzurrarme de la risa amarga...) en estos últimos meses, es ése que pregona, en múltiples bocas de las más variadas procedencias y tendencias -y ampliamente recogida en medios de igual variedad de arco-, que Iraq se encuentra "al borde de una guerra civil". ¿Al borde? ¿En qué unidad del sistema métrico decimal hay que contar los muertos diarios -¿decenas de millar, centenas de millar...?- para traspasar ese "borde"? ¿A qué grado de "no composición" –no cabe hablar, propiamente, si nos referimos a las instituciones de gobierno iraquíes, de descomposición, respecto a algo que áun no ha llegado a componerse...- han de llegar los órganos gubernativos de ese país? ¿La presencia estadounidense puede convertir en "internacional" –es decir, "no-civil"- un conflicto militar en el que el 99 % de los víctimas tienen la misma nacionalidad –obviamente, iraquí...-? Pueden parecer, amigos lectores, preguntas retóricas, pero me temo que tras sus absurdas y terroríficas respuestas se encuentran los argumentos de aquellos que, desde el más descarado de los cinismos, todavía hablan de una posible "futura guerra civil". ¿Futura...?
- El 75º aniversario de la proclamación de la II República española es recogido en los medios de una manera sorda y callada; menudita. En cuanto al establishment político, ha tenido suerte: la coincidencia de la fecha concreta (el día 14 de abril) con las vacaciones de Semana Santa le ha permitido pasar de puntillas por el acontecimiento. Todos de acuerdo (salvo, cómo no, aquéllos que, mal que les pese que se les recuerde, siempre estuvieron encantados con el malhadado tirano que se la llevó por delante de la manera más cruenta que le fue posible...) en ensalzar sus valores "de fondo", su "profundo legado de valores, blablablablablablabla....." sin intención alguna de hacer la más mínima mención al meollo de la cuestión, que todos sabemos cuál es. La república, señores políticos, señores periodistas, no es un sistema de valores, ni una escuela de democracia, ni un hálito de libertad, ni ninguna de esas puñeterías retóricas con la que se les llena la boca –o la columna- día sí, día también (cuando toca, claro está, es decir, en estos días: dentro de un par de semanas, ni eso...): la república es una forma de estado, un sistema político-constitucional, y es la forma de estado y el sistema político-constitucional que NO ESTÁ VIGENTE en España, como bien sabemos todos. Si a todos (los republicanos) nos gusta tanto, y a todos (los republicanos) nos parece tan fabulosa, hablemos de cómo se podrían poner en marcha mecanismos para que, pausada y pacíficamente, y sin cometer locuras ni disparates, SÍ ESTÉ VIGENTE. Y, en caso contrario, hablemos claro y dejemos de jugar con dos barajas (o con una sola, pero sólo con reyes...). Por favor...
- Después del repunte (leve, pero repunte, al fin y al cabo) de las estadísticas de accidentalidad de tráfico de la operación Semana Santa, responsables políticos de diverso nivel –desde los más directamente implicados hasta el "capo di capi" (no, no me refiero a Provenzano, sino al señor Rodríguez Zapatero...)- ofrecen un tremebundo concierto para vestidura rasgada y orquesta, tempo molto agitato, deshaciéndose en declaraciones unánimemente coincidentes sobre la necesidad de adoptar medidas tajantes que acaben con esa sangría. Y como nuestras autoridades políticas son, fundamentalmente, muy coherentes, tengo la completa seguridad de que eso implica: a) que el Ministerio de Industria, a partir de ahora, no concederá la homologación para ser comercializado en nuestro país a ningún modelo de automóvil que supere los 120 km/h. de velocidad (dado que ésta es la máxima permitida en nuestras carreteras); b) que el Ministerio de Fomento, a partir de ahora, priorizará las obras de eliminación de "puntos negros" sobre las de construcción de nuevas autopistas, autovías o cualesquiera otras vías que favorezcan una mayor velocidad en la conducción; y c) que el Ministerio de Educación, a partir de ahora, dará los pasos oportunos para la implantación, en el próximo curso académico, de una asignatura de Educación Vial en todos los niveles de la enseñanza obligatoria. Perdonen, amigos lectores, mi enfermera acaba de leer los apartados a), b) y c) anteriores y corre rauda a administrarme la medicación pertinente, tras haber comprobado que acabo de sufrir otro ataque de enajenación mental severa. Ay, este personal sanitario, no se le puede dejar suelto...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 12 : entre el vértigo del desenfreno y la parálisis de la quietud absoluta.
- La apoteosis del conceto, y IX: Sevilla, la construcción de un sueño (en la publicidad institucional del Ayuntamiento de esa ciudad, cerrando un catálogo de concursos de adjudicación de obras y suministros: muy fuerte ese maridaje entre el frío y aséptico lenguaje técnico-administrativo y esa apoteosis lírica con que se cierra; ay, estos sevillanos...).
|
- Ríos de tinta vertidos alrededor del caso de Abdul Rahman, ciudadano afgano condenado a muerte en su país por su conversión al cristianismo y su posterior negativa a reintegrarse en el redil del islam –según las últimas noticias de que dispongo, asilado políticamente en Italia-. Y peliagudo tema el de hasta dónde cabe exigir a países sobre los que las potencias occidentales extienden mecanismos militares de protección para la implantación de una paz social generalizada, la asunción de sistemas de valores correspondientes a los parámetros históricos y culturales de dichas potencias. Creo que no es éste el caso, ya que nos topamos con el supuesto de una libertad "sagrada" (valga la contradicción), como es la de pensamiento y creencia religiosa, integrante del "núcleo duro" de la configuración formal de los derechos básicos de la persona, sobre la cual no cabe cortapisa alguna que se pueda amparar en tradición o cultura (y menos aún en religión, dada la contradicción intrínseca que ello conllevaría); pero existen territorios mucho más fronterizos y difusos en los que esa delgada línea entre colonialismo aculturizador y exigencia de respeto a los derechos inalienables de la personalidad es bastante más difícil de trazar.
- El prestigioso cardiólogo Valentín Fuster presenta un libro –La ciencia de la salud- que, con espíritu divulgativo, pretende concienciar a sus eventuales lectores de lo insano de los hábitos de vida occidentales y cómo éstos terminan abocándonos, de manera impepinable, a la enfermedad cardiaca. "Vivimos estresados, no tenemos tiempo para nada y eso nos lleva a fumar o engordar". Ciertamente, no hay tiempo para hacer ejercicio. Estamos todos tremendamente ocupados en confeccionar nuestros blogs. ¿No?
- ¿Qué resulta más condenable en el penoso episodio protagonizado por Esquerra Republicana de Cataluña, con motivo de su famosa Carta Financiera, y esas peticiones de aportaciones dinerarias a empleados de la Generalitat –algo a lo que en otros ámbitos, y salvando las distancias ciertamente existentes, se denomina impuesto revolucionario-? ¿Lo inmoral de su puesta en práctica o lo burdo de su forma de ejecución? ¿O, quizá más propiamente ambas cosas? Con lo fácil que hubiera resultado convocar a un buen grupo de "expertos en la materia" (Palop, Naseiro, Fabra, Galeote, Olivares, Salanueva...) para que les impartieran unos cursillos prácticos sobre el particular. O haber organizado unas jornadas teórico-prácticas, tipo máster, en Marbella, cuna de la "cultura". Es lo que tiene la experiencia, que es la madre de la ciencia. Y nosotros, con estos pelos...
- No sólo en España (muy incauto habría que ser para pensar en esos términos) cuecen habas poco limpias. Llegan noticias desde Centroeuropa, más concretamente desde Alemania, acerca del megamillonario contrato como presidente del comité de vigilancia (¿) de la empresa representante (¿) de Gazprom en ese país, encargada de la gestión del tramo de gasoducto que discurrirá por ese territorio para suministrar gas ruso a los alemanes, del ex presidente Gerhard Schröder. Algo huele a podrido un pelín por debajo de Dinamarca, y produce auténtico rubor el comprobar cómo, por enésima vez, un ex alto dirigente político ejerce ese "derecho humano" no reconocido en ningún texto legal nacional ni internacional –porque no existe, salvo en la desvergüenza de quien lo pone en práctica- que se podría denominar como "derecho al status".
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 11: entre el blanco y el negro -de cajón, el gris: tan simple, tan complicado...-.
- La apoteosis del conceto, y VIII: "sacar la poesía a la calle"...
- Esto no es un periódico, ni una revista de actualidad. Resulta evidente, pero me apetecía recaclcarlo.
|
- Diversos medios se hacían eco el pasado sábado de las declaraciones de Francisco José Alcáraz, "PP-residente" de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, haciendo alusión a la posibilidad de "reacciones" particulares por parte de algún miembro del colectivo que preside, en el supuesto de que, en un hipotético proceso negociador, el Gobierno haga dejación de sus responsabilidades y competencias en materia de justicia penal. Flaco favor hace a sus representados (que, en líneas generales, suelen mostrar una actitud batante menos obtusa que la de aquel que los representa, aunque eso no les exima de la responsabilidad que les corresponde desde el punto y hora en que lo mantienen en tal papel), y en muy desalmado papel les coloca, alguien capaz de decir tal barbaridad sin que le tiemblen los labios, pero lo peor del caso es que en los fondos y las formas de tales declaraciones subyace un espíritu batasuno que al que esto suscribe le retrotraen, con una mezcla de estupor, pasmo y vergüenza, a esos tiempos, cuando tan fuerte y duro llovía, en que los líderes abertzales, henchidos de la prepotencia y la arrogancia que confiere la plena consciencia de que eres temido porque cubriendo tus espaldas hay una serie de tipos dispuestos a descerrajar un tiro en la nuca de cualquier ciudadano normal, corriente y moliente, se dedicaban a impartir, desde sus púlpitos, condenas y absoluciones a todos los miembros de ese pueblo vasco a quien, decían, pretendían liberar. Nunca sufrimientos pasados pueden constituir el fundamento de la amenaza de sufrimientos futuros: eso no es justicia, es venganza. Y si el exterminio de millones de judíos en las cámaras de gas que procreó el horror nazi nunca puede erigirse en una justificación de las barrabasadas que el Estado israelí comete contra el pueblo palestino, tampoco el dolor de las víctimas del terrorismo puede constituir una hipoteca, una losa, sobre el itinerario al que próximamente habrá de darse inicio. Reconocimiento, respeto, solidaridad, estima, sí; cesiones a chantajes moralmente intolerables, no.
- Que ya no son pateras, que son cayucos, que no os enterais, mendrugos.... cambia la "eslora" , la "manga" y la categoría de las embarcaciones, pero éstos, aunque no participan en ese derroche pijotecnológico, revestido con tintes de "heroicidad siglo XXI", que viene a ser la Vuelta al Mundo de Vela, siguen empeñados en su particular y trágica regata, una regata en la que el premio consiste (sin medallas, sin besos en el podio, sin ramos de flores, sin contratos publicitarios de millones de euros) en llegar a Eldorado (o sea, la costa española más cercana, sea insular o peninsular). Ya no es la tragedia de los miles de muertos (que lo es), ni la desvergüenza de las autoridades "competentes" pasándose la patata caliente de mano en mano sin que nadie quiera agarrarla y tratarla como corresponde (que también lo es), ni la incapacidad para encontrar soluciones que acaban con tal sangría (que también lo es): lo que me parece absolutamente indecente es que ningún responsable político tenga la dignidad de hablar con claridad y plantear ése que sabemos que es el problema de fondo, y que es el de la solución al problema radica en el punto de origen, y no en el de destino, porque la tragedia no radica tanto en el no llegar como en el hecho de tener que salir, algo que sólo se evitaría con otro reparto de las estructuras de poder macroeconómico, y lo que eso supondría. Demasiada incorrección política, demasiado coste en caudal de votos, demasiado... en fin, sigamos disfrutando de nuestra flamante línea ADSL, nuestro hermoso coche en la puerta de casa, y nuestras pequeño burguesas vacaciones semanasanteras en la costa más cercana (a la que no llegaremos ni en patera ni en cayuco, faltaría...), cada palo que aguante su (cínica) vela, y a otro tema...
- Sigo alucinando (no me parece para menos el tema) con las noticias que siguen apariciendo, espigada y dispersamente, en la prensa, acerca de la desaparición de los fondos del MNCARS (Museo Nacional-Centro de Arte Reina Sofía) de una escultura de Richard Serra de ¡¡¡38 toneladas!!! (un pisapapeles, más o menos, vaya), valorada en unos 200.000 euros. Nadie es capaz de dar noticia cierta y contrastada de la actual ubicación de una escultura, cuya última localización conocida era la campa de una empresa dedicada específicamente a este tipo de operaciones (traslado y depósito de obras de arte), que ha sufrido diversos avatares financieros que han terminado derivando en su desaparición, y sobre la cual las últimas y más fundadas especulaciones coinciden en darla por enterrada con motivo de unas obras que sobre terrenos adyacentes a dicha campa se ejecutaron hace unos años. Más allá del simbolismo, casi esperpéntico, de tal episodio, y de las muchas consideraciones en que cabría extenderse acerca de los límites del arte moderno, qué es arte y qué no es arte (no quisiera, desde mi ignorancia en la materia, cebarme en el chiste fácil, pero, vistas las fotos de la "instalación escultórica", les puedo asegurar que cualquiera de ustedes, sin necesidad de ningún especial embrutecimiento, también la hubiera echado al contenedor más próximo de haberla encontrado en el jardín de su casa -yo, al menos, lo hubiera hecho; lo siento, soy así de bruto-), no quiero ponerme tampoco catastrofista, y hacer cábalas sobre lo que puede ser la gestión de las obras artísticas en el ámbito público, si es que este suceso pudiera tener algún carácter representativo al respecto. Por cierto, ¿se le ha ocurrido a alguien mirar por los pasillos del Ministerio de Fomento? Uno de sus más recientes máximos responsables parece que nos salió bastante aficionado a esto del arte...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 10: entre el optimismo desmesurado, rayano en una ingenuidad bobalicona, y un pesimismo acre, caldo de cultivo de la desesperación y la mala sangre.
- Esta semana (ustedes disculpen, amigos lectores) no localicé ningún conceto apoteósico (a buen seguro que los habrá habido, pero no siempre son fáciles de localizar, o no se tiene la disposición de ánimo necesario para lanzar la caña en su pesca...).
|
- Un informe del Defensor del Pueblo andaluz pone de manifiesto un fenómeno que, no por previamente conocido (aunque no, posiblemente, con datos tan concretos), resulta menos escandaloso, especialmente ante las más que previsibles repercusiones que el actual episodio de sequía que venimos sufriendo va a terminar acarreando, más pronto que tarde: las pérdidas de agua que, por defectos en las conducciones, se producen, en cuantía y proporción variables (en unas más, en otras menos, pero, en cualquier caso, siempre en volúmenes más que sustanciales), en todas las capitales andaluzas. Creo que se trata de un asunto que, además, tiene muy fácil solución: basta con picar el suelo de forma que todas las conducciones de agua queden completamente descubiertas, a cielo abierto, de forma que la reparación de sus deficiencias pueda ser tratada como la rehabilitación de cualquier edificio, a cuya inauguración, en plena campaña electoral o fuera de ella, se puedan apuntar los responsables políticos de turno (cortes de cinta, primeras paladas de cemento y otros pollos mediáticos al uso...). No tengan duda alguna, amigos lectores: en menos de dos ciclos electorales, cuestión resuelta. Qué vergüenza, mami, qué vergüenza...
- Numeros medios se hicieron eco, a lo largo de la pasada semana, del cumpleaños número cien del intelectual y escritor granadino Francisco Ayala. Suceso, ciertamente, extraordinario, porque pese al tremendo avance de la ciencia médica, y lo que eso ha supuesto en términos de incremento sustancial de los índices de expectativa de vida, sigue siendo inusual el que una persona alcance edad tan elevada, y, más aún, que lo haga en las condiciones en que, según se ha podido comprobar de manera notoria, lo ha hecho Ayala, bastante en forma, dentro de sus lógicas limitaciones, o, al menos, lo suficiente como para haber podido aguantar de manera más que digna el aluvión de celebraciones que con tal motivo han tenido lugar. Altamente satisfactorio el que tales celebraciones, homenajes y reconocimientos puedan ser hechos en vida de su protagonista (dado que no suele ser lo más corriente; parece que la muerte sigue activando nuestros resortes más benevolentes, o, en cualquier caso, desactiva ciertos recelos y envidias, posiblemente porque ya no resultan necesarios ante la condición de finado del finado...); no obstante, se trata de una circunstancia que no disipa mis más que serias dudas acerca de si Ayala se trata de un autor tan leído como reconocido, que juraría yo que no (pero, claro está, ¿qué autor en este país es leído, si aquí leemos tan poco...?). En fin, disquisiciones quisquillosas aparte, mi felicitación desde aquí al centenario maestro.
- Para cerrar, hoy, divertimento. Atiendo (ya era hora, compañero...) la amable invitación de J.P. Bango para dar cumplida respuesta al enésimo meme circulante por la blogosfera, y sobre el cual me permitiré la licencia, una vez cumplimentado, de no extenderlo en red, aunque sólo sea por deferencia hacia las cargadísimas agendas blogueriles de quienes podrían ser más propios candidatos (o víctimas) a recibirlo. Y sin más preámbulos, respondamos:
- Cinco lugares donde morir felizmente: ni cinco ni ninguno; me gusta demasiado vivir como para que la perspectiva de morir, tan ineludible como aún remota (eso espero...), me pueda resultar feliz en ningún lugar.
- Cinco series de televisión: Los Soprano (U.S.A.); Roma (Gran Bretaña); Juncal (España); Aquellos maravillosos años (U.S.A.); Los Roper (Gran Bretaña).
- Cinco películas inolvidables: Casablanca; El halcón maltés; Ladrón de bicicletas; Perdición; La noche del cazador (y varias decenas más, pero sólo nombro las cinco primeras que me vienen a las mientes).
- Cinco libros imprescindibles: no hay libros, ni películas, ni cuadros, imprescindibles; hay millones de personas que han vivido, viven y vivirán felicísimas sin haber leído un libro, ni visto una película, ni contemplado un cuadro, en toda su vida. No es mi caso, pero no puedo hacer de mi caso categoría general.
- Cinco canciones inmortales: todas las canciones son inmortales, por horrendas que artísticamente puedan resultar; en cualquier caso, y puestos a elegir, cinco cualesquiera de los Beatles, y varias decenas más de otros intérpretes.
- Cinco trabajos interesantes: toda aquella actividad a la que te dedicas profesionalmente termina no gustándote, si es que te gustaba cuando empezaste a desempeñarla. Trabajar, en general, no resulta demasiado interesante.
- Cinco blogueros a quienes pasar el testigo: insisto en lo dicho, aquí se acaba lo que se daba (por una vez, y sin que sirva de precedente). Ha sido un placer, amigos lectores.
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 9: entre la credulidad ingenua y bobalicona, excesivamente abierta a todo lo que llega de fuera, y el resabio hosco y huraño, excesivamente cerrado a todo lo que llega de fuera.
- La apoteosis del "conceto", y VII: un "republicano juancarlista" (¿conoce alguno de ustedes, amigos lectores, a algún presidente de República cuyo nombre de pila sea Juan Carlos...?).
- Me llegan, tras el cierre, los ecos, sonoros -gozosamente- hasta el estruendo, de la noticia del día -posiblemente, del año, y, si me apuran, del siglo, hasta la fecha presente, y en España-. Cautela, y ojalá: el camino será, si es, largo y difícil, pero no hay alternativa, si realmente se pretende una solución.
|
- Las conmemoraciones en torno al segundo aniversario de la tragedia del 11 de marzo de 2004 traen, entre un auténtico batiburrillo de imágenes, no siempre afortunadas -todo hay que decirlo-), una presencia intensa en los medios de la presidente de su asociación de víctimas, Pilar Manjón. Me descubro ante la figura pública de esta mujer que, más allá de la politización a que se ve sometida por la presión de unos y otros (cada cual apretando y presionando en función de sus muy particulares intereses), demuestra, en todas y cada una de sus comparecencias, una entereza, una serenidad, una firmeza y una presencia de ánimo que sólo me cabe entender desde la percepción de que únicamente con tan altos niveles de implicación y motivación, se puede, si no sepultar (eso es imposible), sí, al menos, mitigar (en su dimensión externa, evidentemente), un dolor tan inmenso como el suyo. Desde aquí, desde este tan humilde espacio, mi más sincero y profundo reconocimiento, y, por encima de todo, mi respeto y solidaridad ante su sufrimiento.
- Más sobre el 11-M. Sostenella y no enmendalla: vieja expresión castellana, de amplia y rancia tradición, a la que parece haberse abonado toda la dirigencia, en pleno, del Partido Popular, y, muy en especial, su máximo líder (?), Mariano Rajoy, a la hora de abordar -en todos los frentes: político, judicial, policial, mediático....- el tema de las responsabilidades e implicaciones acerca de los infaustos hechos acaecidos en tal fecha. ¿Hay algún límite de fondos, formas y tiempos, en la estrategia desestabilizadora y deslegitimadora del principal partido de la oposición? Visto lo visto, y oído lo oído, diríase que no, y todo vale, bajo el paraguas de la vieja máxima del periodismo más mendaz que reza aquello de "no dejes que la realidad (tozuda ella...) te arruine una buena noticia (mutatis mutandi, una línea de estrategia política)". Francamente, creo que esa foto de Osama Bin Laden bailando un aurresku en una herriko-taberna del casco viejo de Donostia con la que sueñan a diario Acebes y Zaplana (oníricamente instigados por el gran timonel Aznar), no va a aparecer. Lo siento, amiguetes...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 8: entre una frialdad que genera distancia y un (falso) calor que provoca acercamientos ficticios, endebles, sin fundamento.
- La apoteosis del "conceto", y VI: el kelifinder. Las cosas que pasan cuando dejamos sueltos a los políticos...
|
- La portada del diario El País del sábado, 4 de marzo, nos ofrece una hermosa fotografía en la que podemos observar a los dos líderes del Partido Popular, el actual (y coyuntural), Mariano Rajoy, y el pasado (y sempiterno: larga es la mano...), José María Aznar, en actitud alegre, fraternal y dicharachera, sentados sobre la moqueta de la primera fila del centro donde se celebra la convención de su partido, cual si de dos joviales y picaruelos estudiantes de instituto se trataran. Pocos espectáculos más patéticos que el de señores de natural tendencia envarada y ceremonial, intentando transmitir una imagen de cercanía y sencillez a base de gestos que rayan más en lo pueril que en lo espontáneo. ¿Se los cree alguien? Yo, sinceramente, no...
- Polémica (difícil que no se hubiera planteado, dados los términos de la declaración) ante las palabras de Tony Blair, en una entrevista concedida a la BBC: él sólo está dispuesto a rendir cuentas ante Dios por su decisión de enviar tropas británicas a Iraq. Cosas veredes, u oyeres: cuando aún resuenan (afortunadamente, con tremenda sordina) los ecos de aquel triste sarcasmo (uno de tantos...) que proclamara nuestro ínclito generalísimo, acerca de sus muy peculiares autoexigencias de asunción de responsabilidades (él sólo pensaba responder ante Dios y ante la historia), hete aquí como se empieza a extender entre gobernantes formalmente democráticos (Bush, Blair y algún otro más que habría rescatar, a buen seguro, vía hemeroteca) una asunción de listón todavía más bajo (éstos ni siquiera apelan, a veces, al juicio de la historia, que, supongo, les trae absolutamente al fresco, al menos en este momento: tiempo tendrán para redimir, vía fundaciones pacificadoras, sus desmanes presentes...).
- El último, en clave local-nacional. El pasado lunes, con motivo de una conferencia pronunciada en el hotel Ritz de Madrid (parece que ya pasaron los tiempos de las charlas en los gimnasios de institutos de secundaria...), Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba, de Izquierda Unida (?), era piropeada-cortejada por José Bono, ministro de Defensa, del PSOE (?), que sugería-insinuaba su posible condición de futura ministra (no me gusta ese palabro que ustedes saben, ése...) en un gobierno socialista. ¿Les suena extraño? A mí, no. José Bono y Rosa Aguilar comparten, fundamentalmente, un rasgo político -entre otros muchos, como pueden ser su populismo y su desatención a consignas partidarias-, que es el de su escasa (por no decir nula) identificación con el ideario de las fuerzas políticas bajo cuya etiqueta desarrollan su actividad pública (orgánica y/o institucional). Para algunos, puede constituir un rasgo de independencia; para otros, de incoherencia. En mi caso, tengo la íntima convicción de que, sin duda alguna, a los dos les hubiera lucido bastante menos el pelo, y sus carreras políticas hubieran sido bastante menos brillantes, a tenor de coyunturas diversas, de haberse situado en sus, por así decirlo, "ubicaciones naturales" (Bono, en el P.P., y Aguilar, en el P.S.O.E.). Pero eso no deja de ser una mera suposición, por supuesto. Habrá que seguir atentos a la evolución de esta historieta, que promete episodios tremendamente jugosos (dignos del más infame espacio televisivo dedicado a la víscera cardiaca...).
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 7: entre la compulsión adictiva por todo lo que te rodea y el desafecto diletante hacia todo lo que te rodea.
- La apoteosis del "conceto", y V: micromachismo (y déjenme, amigos lectores, ser por un día políticamente correcto: hoy, 8 de marzo, es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, y no quedaría bonito extenderse en disquisiciones acerca del palabro...).
|
- Escribe Javier Marías, en la edición del pasado domingo de El País Semanal, un interesantísimo artículo acerca de la gloria efímera del futbolista y lo cinematográfico que una circuntancia de este tenor puede llegar a resultar -dicho así, a grandes rasgos, y en un par de líneas-. Una reflexión serena, inteligente y atinada acerca de uno de esos fenómenos sobre los cuales, a fuerza de tenerlos ante nuestras narices de manera permanente, nunca nos paramos a pensar. Y aunque uno, a estas alturas (y sin ánimo de pretender estar por encima de ningún bien ni ningún mal), ya no necesita de "habilitaciones intelectuales" para poder proclamar su pasión futbolera -aunque no sea ése uno de los objetos de atención habitual de este rincón/vertedero de ínfulas "escritureras"...-, supongo que todos aquellos que profesamos tal pasión siempre habremos de estarle agradecidos a gente como Marías, o el (aún tan) llorado Vázquez Montalbán, por el hecho de que, gracias a ellos, a su exhibición impúdica de esa misma pasión, mucha gente haya podido llegar a entender, sin necesidad de ir a Harvard o a Cambridge, que ser aficionado al fútbol no está reñido con ser degustador amante de las creaciones de Haydn, Borges o Julio Bocca -por citarles tres nombres cualesquiera: la nómina, obviamente, puede alargarse ad infinitum...-; que ser seguidor del Atleti, el Barça o el Madrid no te condena a tener como único alimento intelectual los discos de las Sex Bomb, las novelas de Stephen King o las peripecias del Gran Hermano (dicho sea con todos los respetos a los tres productos mencionados -hasta dónde se les puede respetar, claro está, tampoco pidamos peras al olmo...-). En fin, obviedades, pero que (no tenemos arreglo) parecen requerir de un descubrimiento con pedigrí para que las demos como tales. Lo dicho, muchas gracias.
- Escribía, hace no mucho, demasiado, bastante tiempo, una magnífica, excelente, maravillosa columna la insigne, fantástica, genial escritora Elvira Lindo, acerca de que la utilización excesiva, abusiva, torrencial de adjetivos denotaba una ínfima, insulsa, nula calidad de escritura por parte de su infausto, torpe y necio autor. Resulta evidente, claro, prístino que este humilde, sencillo y modesto escribiente no comparte tan rotunda, tajante y concluyente afirmación; así que con el más intenso, cálido y afectuoso cariño, vayan desde aquí estas deslavazadas, vacuas e inocuas líneas. "Zin acritú", y con ánimo de mejorar: tomada nota (uno es propenso a la adjetivación excesiva, qué le vamos a hacer...).
- Adoro la socarronería, pero me falta el cuajo suficiente para sostenerla a modo de estandarte estilístico sin descomponer el ademán (como decían los Radio Futura, hace falta valor...). No desesperemos, no obstante, y demos tiempo al tiempo.
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 6: entre la ignorancia y desatención hacia fenómenos de trascendencia social y la observación entomológica y asfixiante de estos mismos fenómenos.
- La apoteosis del "conceto", y IV: el espíritu de Juanito (una vez salido del armario futbolístico, ándeme yo caliente...).
- Mi primera interrogante -no retórica- acerca del problema del terrorismo en España: aquéllos que, escudándose en la existencia de la violencia, se niegan a admitir que se discutan ciertos planteamientos, pero que tampoco están dispuestos a permitir que se discutan cuando la violencia desaparezca, ¿reconocerán esto último algún día, para que todos lo tengamos definitivamente claro? ¿los desenmascarará alguien? Seguiremos preguntando...
|
- No sé si llegaré algún día a tal grado de bajeza intelectual como para jactarme de mi desconocimiento en alguna materia concreta (además de la bajeza, necesitaría mucho tiempo y mucho espacio, dado el sinfín de materias "afectadas"), pero, no siendo ése aún el caso, sí que he de confesar que, por ejemplo, en materia económica, ando con las nociones muy, muy justitas (fórmula suave para designar la más supina ignorancia), y que los arcanos de la macroeconomía me son, además de manifiestamente aburridos, totalmente desconocidos -o quizá sea lo uno consecuencia de lo otro, vayan ustedes a saber...-. La cuestión es que todo lo relacionado con la famosa OPA de Gas Natural sobre Endesa, sobre la que tanto y tanto se viene hablando, se me hace mortalmente soporífero, y, en consecuencia, procuro no prestarle la más mínima atención, aun desde la convicción muy, muy profunda de que, de una forma o de otra, también es algo que me terminará afectando, como a todo hijo de vecino. Eso sí, también tengo muy claro que tal afectación se regirá por la famosa ley que formulara el bardo Sabina en su día, en una letrilla simple de una sintonía televisiva, y que, para ocasión como ésta, podemos contar (y cantar), con toda seguridad, todos aquellos que formamos parte del pueblo llano y soberano: gane quien gane, yo siempre pierdo...
- Si para la lírica, siempre fueron malos -según cuentan los que saben al respecto-, todo parece indicar que, últimamente, también lo vienen siendo (los malos tiempos, que son a los que me refiero, naturalmente) para la libertad de expresión. Y no voy a hablarles del celebérrimo episodio de las caricaturas islamistas, sobre el cual puedo entender (en la medida en que lo comparto) su natural hartazgo; no, no se trata de eso. Se trata del último episodio conocido de censura en ese "paraíso de las libertades" que responde al nombre de Estados Unidos, y que tuvo lugar durante la pasada celebración de la final de la SuperBowl: según informa la edición de ayer de El País, en el concierto de 20 minutos que los Rolling Stones ofrecieron en el descanso de la misma, dos de las tres canciones fueron censuradas (mediante el silenciamiento del micrófono durante los fragmentos en cuestión) por sus referencias sexualmente explícitas, con el previo acuerdo del grupo al respecto. Está claro que las ex-satánicas majestades ya dejaron de ser (si es que alguna vez, más allá de la pura pose, llegaron a serlo...) un símbolo de rebeldía, y parecen encontrarse más cómodas en el redil de Benedicto que en territorios más "comanches". Y más allá de que todos sabemos que cualquier mitomanía se atempera con la edad, también hay que reconocer que hay quienes se empeñan en ayudar a que el proceso evolucione mucho más rápidamente de lo que sería de esperar a tenor de su curso natural. Libertades, dignidades, economías; ecuaciones muy, muy complicadas...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 5: entre el ejercicio crítico y respetuoso del derecho a la libertad de expresión y el ataque injurioso y calumnioso a la dignidad personal, individual o colectiva.
- La apoteosis del "conceto", y III: web semántica (en algún lugar de la blogosfera, y "zin acritú", compañeros...).
|
- Una sensación que me embarga a menudo ante determinados temas de la actualidad política, nacional o internacional -la de la relación inversamente proporcional entre el volumen de información recibida y el grado de conocimiento acerca del asunto: o, traducido al castellano antiguo, cuánto más me cuentan, menos me entero...- se agudiza aún más, si cabe, en el supuesto del sempiterno conflicto israelo-palestino. Da exactamente igual cuáles sean las variables que se introducen sobre el terreno de juego, tanto en el plano político como en el más específicamente "conflictual" (por tratarlo con palabras suaves): ese avispero no deja de ser una fuente inagotable de picaduras, siempre dolorosas, siempre agrias, cuyos destinatarios últimos, como en toda situación de ese tipo, siempre son los más desfavorecidos. Eso sí, alrededor del avispero giran y giran, hablan y hablan, las superpotencias occidentales, sin ser capaces de adoptar iniciativa alguna que ofrezca salidas reales -que, ojo, ya me consta que tampoco son fáciles-.Y preguntas, surgen preguntas, innumerables, complicadas, además de, en algún caso, inconcebibles en otros contextos: ¿cómo pueden admitirse, sin medidas contundentes para su paralización inmediata, las acciones que, en aras a una pretendida política antiterrorista, pone en marcha Israel de manera frecuente? ¿qué habría sucedido si, en España, un gobierno -cualquiera- hubiera decidido el "asesinato selectivo" de Josu Ternera, o de Pakito, o de Idoia López Riaño? ¿o el bombardeo, por parte de fuerzas militares, del domicilio de los familiares de éstos, en cualquier localidad de Euskadi? Preguntas sin respuesta. Y complicadas. Una pena.
- Oía hace días, en una emisora de radio, que Silvio Berlusconi, en una entrevista televisiva, había declarado que "a él no le gustaban lo más mínimo ni la televisión ni la política". Entiendo que, dadas las circunstancias (propietario de varias cadenas televisivas y primer ministro italiano desde hace varios años), cualquiera en su sano juicio puede entender que se trata de un comentario irónico, una boutade, o una suerte de chiste fácil por parte de un hombre que suele hacer gala (o, al menos, oposita a ello, con desigual fortuna, todo hay que decirlo) de un sentido del humor bastante acendrado. No crean, amigos lectores, no crean. En lo que atañe a la cuestión televisiva, tengo el absoluto convencimiento de que todos -sin excepción alguna- los altos directivos televisivos de las cadenas generalistas no invierten ni un solo segundo de su (valioso y escaso, supongo) tiempo de ocio en consumir la bazofia que manufacturan los emporios catódicos que dirigen: he de presumir en señores de tan alto rango un mínimo buen gusto y unas mínimas exigencias en cuanto al nivel cultural de aquello que se echan al coleto. Berlusconi, malgré tout, no tendría por qué ser una excepción. Y en cuanto a la política, resulta tan descaradamente evidente que la dedicación berlusconiana a tan noble profesión no tiene otro objeto que el de dar cobertura (presente, pasada y futura, bien sea mediante componendas legislativas o jugarretas judiciales...) a su inacabable catálogo de desmanes empresariales, que huelga casi cualquier otro tipo de consideración adicional. O sea, que ironías, las justas (y cabales); o sentido del humor ma non troppo...
- Por una vez -y no sé si servirá de precedente-, esta sección hará honor a su denominación, y recogerá hoy un divertimento cierto. Mi corta experiencia en lides blogueras hace que aún esté poco ducho en determinadas cuestiones, como la de aquello que se conoce por memes. No entraré en mayores disquisiciones, amigos lectores, acerca de ellos, y sólo les contaré que recibí uno hace unos días de mi compañera Sonia Blanco -excelente su blog, al que pueden enlazar desde la sección correspondiente del mío: no pierdan la oportunidad de hacerlo, si quieren conocer una mirada amplia e interesante sobre el mundo de los medios-, recabando una relación de cinco manías. Pues bien, hágase su voluntad y sean expuestas las tales: manía 01, no admitir el más mínimo pico descuadrado en cualquier montón de papel (sea del volumen que sea) que esté sobre una mesa de mi ámbito de influencia visual; manía 02, no admitir la más mínima mota de polvo sobre la superficie de cualquier mesa en idénticas condiciones a las anteriores; manía 03, no dejar sin contestar un correo personal en el más breve plazo de tiempo (aunque en esto, naturalmente, el hombre propone y...); manía 04, no coger el teléfono si estoy enfrascado en una lectura medianamente interesante (y viva la madre que parió al inventor de los contestadores y buzones de voz...); y manía 05... teniendo en cuenta que todos tenemos manías inconfesables, permítanme que la quinta, acogiéndose a tal condición, pues eso, no la confiese... Las 995 manías restantes (presuntas o reales) también se quedan en el ciber-tintero, pero no los nombres de las víctimas a quienes endoso este juego: J. P. Bango, Jorge F., Dr. Strangelove, Llusilanisa y Emma. Disfrútenlo, compas...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 4: entre la irresponsabilidad irreflexiva y la reflexión atenazadora y paralizante.
- La apoteosis del "conceto", II: un país de ciudades (Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla, resolviendo en cuatro vocablos el meollo de la discusión estatutaria catalana -y se durmió a pierna suelta...-).
- No voy a hablar de... el vestido de la ministra de Cultura en la gala de los Goya.
|
- El ex campeón del mundo de ajedrez, Gari Kasparov, anuncia públicamente su paso al mundo de la política y su intención de desbancar a Vladimir Putin de la presidencia de la república rusa. Francamente, no me sorprende: Kasparov conserva intacto el carisma que ya exhibiera a lo largo de su amplia y brillantísima carrera deportiva (a juicio de los que de dicho deporte entienden, merecedora de los epítetos reservables al mejor de toda la historia) y, además, ya ofreció atisbos más que suficientes, en sus habituales comparecencias públicas, de que ese mundo, el del ajedrez, se quedaba bastante estrecho para dar acogida a un ámbito de inquietudes e intereses que iba mucho más allá del que pudiera desprenderse de los límites del tablero. Sustituir los gambitos de dama por las puñaladas traperas, y el enroque y el jaque a la reina por la refriega tanto público-mitinera como subterránea, no debe ser algo que asuste en exceso a alguien del carácter firme y aguerrido que se le puede presumir (a tenor de lo mostrado) a Gari Kasparov, pero está por ver si eso le puede ofrecer resultados positivos y tangibles en un mundo donde lo turbio y lo truculento hacen que no sean suficientes, ni mucho menos (aunque sí necesarios), talento y determinación para triunfar. Tiempo al tiempo.
- Vientos de crisis en la industria del automóvil (o, para ser más exactos, en los gigantes norteamericanos de dicha industria: porque, me pregunto yo desde mi ignorante ingenuidad macroeconómica, alguien debe ganar -¿en Japón...? ¿en Polonia...?- lo que éstos pierden). Y, como siempre, para no perder las sanas costumbres de este sacrosanto sistema de consagración del capital, los paganos son los de a pie: miles y miles de puestos de trabajo que se irán al garete, con el consiguiente revolcón existencial para una ingente masa de personas que no tiene responsabilidad alguna en ese estado de las cosas, ni excesivas alternativas -en la mayoría de los casos- para rehacer su vida en idénticas condiciones de bienestar material. Ojo, no es un problema estricto de pérdida de puestos de trabajo (al fin y al cabo, no sé si bíblica o si satánica, maldición sí que es el trabajo, ciertamente; y algún día, además, nuestros políticos habrán de confesar sin tapujos que el camelo del pleno empleo, en el estado actual de progreso tecnológico, es eso, un camelo...), sino de reparto social del beneficio generado por la conjunción de unos esquemas de producción y unos avances técnicos de los que disponemos a día de hoy. ¿Es eso viable bajo las premisas de funcionamiento de un sistema económico como el capitalista? Lisa y llanamente, no.
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 3: entre la indiferencia hiriente y la efusividad empalagosa.
- La apoteosis del "conceto", I: coralidad hormonal (Ángeles Yagüe, directora de contenidos de Antena 3 TV, dixit, para justificar el éxito de la telenovela Pasión de gavilanes).
|
- Empieza a causarme auténtico hartazgo el comprobar, día sí, día también, cómo los medios de comunicación más señalados, y con mayor grado de difusión, muestran un tratamiento claramente despectivo hacia el recientemento electo presidente de Bolivia, Evo Morales–y no me refiero a la broma de infausta gracia que le gastaron recientemente en cierta cadena radiofónica, cuyo solo comentario ya le da una trascendencia que no merece-. Líder cocalero y dirigente indigenista son etiquetas que acompañan, de manera sistemática, a la mención del señor Morales en cualquier noticia relacionada con su persona y actividad, y me da la impresión de que imprimen un sesgo inequívocamente negativo a su dimensión pública. Yo no tengo juicio de valor alguno acerca de Evo Morales, porque no me considero con elementos de conocimiento suficientes para formármelo, pero sí que me resulta indignante ver cómo las grandes oligarquías que proclaman, de pura boquilla, su respeto por las democracias formales, mueven hábilmente sus hilos más sutiles e invisibles para segar la hierba bajo los pies de aquellos gobernantes que, elegidos en procesos intachables desde el punto de vista del respeto a la soberanía popular, no parecen dispuestos a bailar al son que más les agrada (que no es otro que aquel que respeta escrupulosamente sus sacrosantos intereses). Tiempo al tiempo....
- La otra cara de la moneda: el ínclito Mohamed VI, que, según información profusamente difundida por la inmensa mayoría de los medios antes señalados en días pasados, vuelve a anunciar un amplio y profundo programa de reformas para mejorar la situación de los derechos humanos en su (masacrado y esquilmado, fundamentalmente, por él mismo y su familia...) país. Y van... Perdí ya la cuenta, y no hace poco tiempo, de cuántas han sido las ocasiones en que, desde el comienzo de sus reinado, este mamporrero consentido, y consentidor, de las grandes potencias occidentales (a las que tan buenos servicios de contención de la marea islamista y de introducción en el mundo árabe presta) ha hecho anuncios del mismo corte y jaez, de los que luego jamás se vuelve a saber. Ciertamente, en cuanto a su aplicación práctica, la población de ese país, Marruecos, que, con inmensas riquezas naturales, sigue viajando en el furgón de cola de la economía mundial, podría dar fe, con total rotundidad, de cuán poco han variado las cosas respecto a la situación que ya se vivía con su augusto padre, el omnipresente y cuasidivino Hassan II. Eso sí, la dación de fe, bajito y en silencio, que una voz más alta que otra puede acarrear serios problemas a aquel que la levante. Pero a éste, aunque su pedigrí democrático no valga mucho más que de un Pinochet o un Videla de tres al cuarto, nadie le segará la hierba bajo los pies.
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 2: entre la complacencia bobalicona y la acritud crítica.
- Posdata 1: es posible que la expresión "divertimento" no sea la más acertada a la vista del tono de las breves reseñas arriba desarrolladas. Bien, sean flexibles de entendederas, amigos lectores, y cuenten con que, en todo caso, este humilde escribiente sí se divirtió, de alguna manera, pergeñándolas.
- Posdata 2: y hablando de tonos –y no de móvil, precisamente...-, busco un tono. No un estilo –ésa sería una aspiración demasiado elevada: una voz propia, reconocida y reconocible, por la que se me identificara de manera clara e inequívoca; hace falta algo más de talento-, pero sí un tono: algo que no haya de depender de lo subjetivo del estado de ánimo, ni de lo objetivo de la temática del asunto que se trata, sino de la mirada. Prometo avisarles el día que lo encuentre (o, si procede, que sean ustedes los que me avisen a mí).
|
- Titular de portada en la edición de El País de hoy, 28 de diciembre de 2005: "PSOE y PP presentan decenas de enmiendas que DESACTIVAN el Estatuto" (las mayúsculas son mías). Sabedor del tremendo potencial desestabilizador del proyecto de Estatut de Cataluña (por referencias, naturalmente: soy , en ese sentido, un buen español...), lo que ya no podía sospechar era que su contenido fuera, literalmente, explosivo. Por cierto, que en la prensa escrita española cada vez se escribe peor, no es una velada sospecha, sino una certeza absoluta, dolorosamente refrendada día sí, día también. Titular de portada en la edición de El País de hoy, 28 de diciembre de 2005: "PSOE y PP presentan decenas de enmiendas que DESACTIVAN el Estatuto" (las mayúsculas son mías). Sabedor del tremendo potencial desestabilizador del proyecto de Estatut de Cataluña (por referencias, naturalmente: soy , en ese sentido, un buen español...), lo que ya no podía sospechar era que su contenido fuera, literalmente, explosivo. Por cierto, que en la prensa escrita española cada vez se escribe peor, no es una velada sospecha, sino una certeza absoluta, dolorosamente refrendada día sí, día también. Titular de portada en la edición de El País de hoy, 28 de diciembre de 2005: "PSOE y PP presentan decenas de enmiendas que DESACTIVAN el Estatuto" (las mayúsculas son mías). Sabedor del tremendo potencial desestabilizador del proyecto de Estatut de Cataluña (por referencias, naturalmente: soy , en ese sentido, un buen español...), lo que ya no podía sospechar era que su contenido fuera, literalmente, explosivo. Por cierto, que en la prensa escrita española cada vez se escribe peor, no es una velada sospecha, sino una certeza absoluta, dolorosamente refrendada día sí, día también.
Titular de portada en la edición de El País de hoy, 28 de diciembre de 2005: "PSOE y PP presentan decenas de enmiendas que DESACTIVAN el Estatuto" (las mayúsculas son mías). Sabedor del tremendo potencial desestabilizador del proyecto de Estatut de Cataluña (por referencias, naturalmente: soy , en ese sentido, un buen español...), lo que ya no podía sospechar era que su contenido fuera, literalmente, explosivo. Por cierto, que en la prensa escrita española cada vez se escribe peor, no es una velada sospecha, sino una certeza absoluta, dolorosamente refrendada día sí, día también.
- En el mismo diario, el mismo día, un suelto en la sección de Deportes, bajo el titular "Atlético y Madrid presentan el Memorial Jesús Gil", informa que ambos clubes "recordarán la figura del fallecido presidente atlético bajo el lema "un toque en contra del racismo"" (¿¿!!!!!!??). Quisiera pensar que, tras esa circunstancia, se esconde olvido o desidia, pero mucho me temo que estamos ante un impresionante ejercicio de cinismo hagiográfico. Un toque en contra del racismo, bajo la advocación de un hombre que llamó a voz en grito "negro de mierda" a uno de sus (innumerables) fichajes fracasados (el colombiano Valencia); un toque en contra del racismo, bajo la advocación de un señor que hizo de la xenofobia más soez (en las formas) y descarnada (en el fondo), el banderín de enganche electoral que le permitió regentar la alcaldía de Marbella durante un buen puñado de años. ¿Se imaginan un Memorial Adolf Hitler, partido entre el Bayern Munich y el Hertha Berlín, bajo el lema "no olvidemos el genocidio judío"? Pues eso...
- Ejercicios de búsqueda del punto medio, capítulo 1: entre un rigorismo ético inflexible, que autoculpabiliza y autocastiga cualquier desliz, por mínimo que sea, y la autojustificación continua y permanente, bajo la cual todo vale (si lo hago yo, y porque yo lo hago...).
|
|
El Blog
Calendario
| <<
Mayo 2008
|
| L | M | Mi | J | V | S | D |
| |
|
|
1 | 2 | 3 | 4 |
| 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 |
| 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 |
| 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 |
| 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | |
687474703A2F2F7777772E627573636F6F706F736963696F6E65732E636F6D2F6F706F736963696F6E6573
| | Oposiciones Masters |
Alojado en
|