La Sexta y el reparto del pastel (catódico)

Por Manuel Márquez - 18 de Abril, 2006, 20:26, Categoría: Medios

Con una denominación que más cercana parece a la del tradicional cómputo de títulos europeos del Real Madrid (ésta vendría a coincidir con la conquistada por el llamado "Madrid yeyé", año 1966) que a la de una cadena televisiva (aunque venga a guardar con éstas un inequívoco correlato enumerativo, además respetuoso con el tenor literal de los acontecimientos: se trata, efectivamente, de la sexta, de ámbito nacional y generalista, en abierto, que llega...), y con un doble señuelo, estructural (el de un elenco de profesionales y de entidades productoras de peso y renombre en el panorama audiovisual español) y coyuntural (los derechos de emisión televisiva en abierto del Mundial de fútbol de Alemania), de innegable potencia, surge esta nueva propuesta audiovisual, destinada, en principio, a no rellenar ningún hueco preexistente, ni proveer ninguna necesidad perentoria, ni dar cobertura a ninguna demanda de carácter extraordinario. Se trata, lisa y llanamente, de un cocodrilo más, con las fauces bien afiladas, dispuesto a dar sus buenas dentelladas en ese apetitoso pastel catódico en que las agencias de publicidad (se supone que atendiendo al reclamo de los consumidores –reales, en lo que atañe al continente, y presuntos, en lo que se refiere al contenido-) han convertido el cotarro televisivo.

La Sexta no aporta nada nuevo, ni en tono, ni en géneros, ni en contenidos: su propuesta es perfectamente homologable, y comparable, a la del resto de cadenas generalistas en cuyo ámbito convive (y compite), si exceptuamos su (grave) carencia de espacios informativos (una carencia que se verá corregida en el transcurso de los próximos meses, según las previsiones de la propia cadena), y dejamos de lado, dado que también se trata de algo meramente coyuntural, la circunstancia de que su cobertura (vía analógica) aún no abarca a todo el territorio nacional. En consecuencia, no estamos ante una oferta que pretenda ubicarse en ningún nicho específico de mercado, atendiendo a unas señas de identidad específicas y diferenciadoras; más bien al contrario, se trataría de un claro ejemplo del fenómeno "más de lo mismo", que únicamente aspiraría a encontrar su lugar bajo el sol a base de captar una parte suficientemente significativa de la actual audiencia de las cadenas preexistentes: tan significativa como para que sus ratios hagan llevar a los anunciantes un volumen de material publicitario suficiente para proporcionarles el deseado (y necesario, por cuestiones de mera supervivencia) umbral de rentabilidad.

Algo que no parece cuadrar con la declaración de intenciones de los dirigentes de este cadena, bastante en línea con la que meses atrás hicieran también los responsables de Cuatro, acerca de su escasa preocupación por obtener unos índices de audiencia parangonables con los de las cadenas de su mismo corte. ¿El argumento para tal despreocupación? El panorama, en un futuro inmediato, del espectro de consumidores televisivo aparece tan, tan fragmentado, que plantearse audiencias de dos dígitos, como las que alcanzan actualmente Antena 3, Telecinco o TVE-1, es algo sencillamente quimérico. Se tratará de apuntar a un segmento, o nicho, muy concreto de espectadores, darles lo que pidan, y tratar de mantenerlos fieles a la "marca" durante el mayor tiempo posible: ese mantenimiento proporcionará, en justa contrapartida, una estabilidad publicitaria (también basada en una especialización muy fuerte), que será la que haga viable el proyecto.

¿Están tan seguros de ello? No lo tengo yo tan claro, amigos lectores, y proclamas de ese tipo me suenan más al típico comentario corderil de quien no quiere levantar expectativas excesivas que a una voluntad cierta de manejarse en tales parámetros. Que no me lo creo, vaya, y que supongo que, llegado el momento, tras una etapa inicial de despegue, un periodo de gracia "asentatoria" que, como a toda gran cadena, habrá que concederle, la Sexta, como todas, irá a por eso mismo, a por todas, a por un pedazo de tarta tan grande como su boca y sus dientes le permitan.

Por otro lado, y si atendemos a la consistencia del argumento esgrimido, es probable que el mismo no carezca de algún fundamento, pero también es bien cierto que, desde otras situaciones y otros acontecimientos, nos llegan mensajes bien diferentes, muestras de unas pautas que apuntan a una dirección que poco tiene que ver con ese posible panorama de futuro. Sí, efectivamente, el zapeo no ha dejado de ser uno de los deportes más practicados en este país (y en los de su entorno cercano), pero, ¿qué pasa cuando una de las grandes megaestrellas de la comunicación televisiva de nuestro país –María Teresa Campos- cambia, a bombo y platillo, de cadena, pasando de Tele 5 (donde había convertido su programa de las mañanas en todo un referente) a Antena 3 (a la búsqueda de abandonar su sempiterna posición de segundón en ese tramo horario)? Pues que la gente no mueve un dedo. Ni real, ni metafórico. Puede más la fidelidad a la cadena, a la imagen de marca. Y las audiencias se asientan, no se desplazan.

Contradicciones, en fin, a la vista de quien no deja de ser, como es mi caso (y lo digo por si alguien, bien por ser recién llegado a estos ciberpagos, o bien porque su falta de agudeza o su exceso de cariño le habían impedido percibirlo aún) un simple aficionado a este fascinante mundo de los medios. Y las cosas, amén de las que veredes, que aún estarán por ver, amigos lectores. Seguiremos hablando de ellas.

El Blog

Calendario

<<   Abril 2006  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Sindicación

Webs de cine

Estadisticas y contadores web gratis
Oposiciones Masters
Suscribir con Bloglines Add to Netvibes
Alojado en
ZoomBlog